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La madre del árbol
Madre del árbol, ¡escucha al viento! ¿Quién anda por ahí, tan acezante, y no dice palabra? El corazón traquetea, fragorosa cuna, cuando los retoños abren sus verdes ojos. Pronto empezará el coito del verdor y de la luz que en la rama un pájaro porfiado trata ahora de explicar.
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